ACTO DE CONTRICIÓN (al empezar todo los días)
Dulcísimo Jesús Mío, Tú eres mi Dios y mi Redentor. Haciéndote hombre en el seno de María, la Virgen, bajaste de los cielos para asegurar la salud de alma y de cuerpo a todo al que te busca.
Me pesa en el alma haberte ignorado y ofendido.
Quiero no pecar y vivir siempre en tu Divina Gracia
Te ruego, Jesús mío Crucificado que por los méritos de tu Sagrada Pasión, perdones mis ingratitudes y me concedas la gracia de amarte de todo corazón. Quiero vivir segun tus voluntad y así poder llegar un día a la Vida Eterna.
Amén